El día que te fuiste para mi fue como un día lluvioso, opaco y sin esperanza,
las gotas del agua caían sin cesar querían ahogarme y no podía nadar. Trataba de avanzar pero todos los esfuerzos inútiles eran y lo más curiosos era que ese gran aguacero solo era para mí. Al mirar al rededor veía a todas las personas: mis amigos, mi familia que me quería ayudar; pero no podía avanzar miraba hacia arriba y esa nube negra no me dejaba de seguir, me escondía le huía pero ella persistente a mi lado quería estar.
cuando de pronto a lo lejos vi una rara luz y trate de alcanzar, de llegar hacia ella, entre más me acercaba mas hermosa se tornaba y poco a poco la nube iba desapareciendo, esa extraña luz cada vez se reflejaba más hermosa, mas brillante y mas colorida, cuando la alcance eras tú..
mi salvación, la promesa que Dios nos hizo sobre el diluvio la encontré contigo.
Mi Arco Iris divino, Mi Salvación.
martes, 3 de marzo de 2009
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